Vecino con vocación de DJ


Mi vecino decidió que el mundo necesitaba escuchar reguetón a las 2 a.m. Con bocinas que podrían revivir a los muertos. Le toqué la puerta con la esperanza de un diálogo civilizado. Me respondió con “¡Es viernes, relájate!”. Le dije que si quería fiesta, que la hiciera en el infierno. Me gané una amenaza pasivo-agresiva y una nueva canción a todo volumen.


Estoy considerando mudarme… o comprar bocinas más grandes. Pero mientras tanto, estoy diseñando un plan para vengarme con una playlist de ópera, metal sinfónico y cantos gregorianos. A las 6 a.m. Porque si vamos a jugar sucio, que sea con estilo.